El piloto francés (Mini) se adjudicó este jueves la undécima y penúltima etapa del , seguido de Nasser Al Attiyah (Toyota) y del español Carlos Sainz (Mini), líder de la carrera, que acabó con el día con suficiente ventaja para poder ganar el rally en la última etapa.

Sainz, ganador del Dakar en 2010 y 2018, afrontará la última etapa, de 374 kilómetros, con 10 minutos sobre Al Attiyah, que consiguió conservar la segunda plaza de la clasificación general por solo 6 segundos frente a Peterhansel.

El madrileño vio reducida la ventaja de más de 18 minutos sobre sus dos rivales directos con la que comenzaba esta jornada al ser el primer coche en partir a una etapa complicada, de 379 kilómetros cronometrados, donde los primeros 77 eran de puras dunas, por lo que le tocó abrir pista y de eso se aprovecharon los que venían detrás.

La etapa volvió a refrendar el dominio de los buggys de Mini en esta edición del rally, ya que Peterhansel sumó su cuarta etapa ganada en esta edición de la carrera e igualó las cuatro que también tiene Sainz.

Al Attiyah mantuvo la segunda posición de la general gracias a una gran segunda mitad de etapa donde fue recortando la desventaja que tenía respecto a Peterhansel hasta reducirla a solo 10 segundos.

El catarí continúa así sin poder ganar una etapa en este Dakar que se disputa íntegramente en Arabia Saudí pero ha sido el más regular de los pilotos del equipo oficial de Toyota al quedar cinco días entre los tres primeros, de ellos cuatro veces en la segunda posición.

La etapa también dejó una gran remontada de Fernando Alonso (Toyota), que fue uno de los últimos vehículos en salir después del vuelco que sufrió el martes en la décima etapa y que le obligó a ser de los últimos en llegar a meta tras detenerse alrededor de una hora a hacer algunas reparaciones.

El campeón de Fórmula 1 pudo reparar el todoterreno junto a su copiloto Marc Coma y logró hacer buenos tiempos a pesar de rodar todo el recorrido con mucho tráfico en mitad del desierto.

Aunque las condiciones para ir rápido eran complicadas, con un primer tramo de 77 kilómetros seguidos de dunas, el asturiano pudo adelantar a los pilotos más lentos que tenía delante y rodar así a buen ritmo como para estar entre los tres primeros.

La penúltima etapa transcurrió entre la base aérea de Shubaytah, cerca de la frontera de Arabia Saudí con los Emiratos Árabes Unidos, y el enclave petrolero de Haradh, ubicado sobre uno de los yacimientos petrolíferos más grandes del mundo.

Esta era la segunda parte de la etapa maratón, donde la caravana tuvo que regresar hacia Haradh sin haber podido disponer de mecánicos durante su estancia en Shubaytah, pues solo las tripulaciones podían solucionar cualquier avería de los vehículos.

El Dakar 2020 se disputa con doce etapas del 5 al 17 de enero y un recorrido de casi 8.000 kilómetros, de los que más de 5.000 son cronometrados, con inicio en Yeda, la segunda ciudad más grande de Arabia Saudí, y final en Qiddiya, una gran ciudad de ocio que se construye a las afueras de la capital Riad.

FUENTE: EFE

Dakar 2020 - Etapa 10 | Horarios de inicio:

21:25 horas del miércoles - México

22:25 horas del miércoles - Perú, Ecuador, Colombia, Estados Unidos (New York, Washington, Florida)

23:25 horas del miércoles - Venezuela, Bolivia

00:25 horas del jueves - Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Chile

03:25 horas del jueves - Reino Unido

04:25 horas del jueves - España, Alemania, Italia, Francia

Carlos Sainz dio este miércoles un paso de gigante en la competición de coches al ganar la décima etapa del Dakar y alejarse de sus rivales, Fernando Alonso tuvo un traspié al volcar su vehículo y, en motos, Joan Barreda se reivindicó al ganar la etapa, un triunfo que llevaba cuatro días acariciando.

Sainz salió a la antepenúltima etapa con solo 24 segundos de ventaja sobre sus rivales más directos y acabó el día con más de 18 minutos de renta, una diferencia que puede ser casi definitiva en un rally tremendamente igualado desde el inicio, aunque el piloto español se resiste a dar la carrera por sentenciada.

“Prudencia total. Esto demuestra que puede cambiar en cualquier momento”, dijo Sainz, que en los dos días anteriores había visto reducido a la mínima expresión un colchón de 10 minutos sobre el catarí Nasser Al Attiyah (Toyota) y de 19 respecto al francés Stéphane Peterhansel (Mini).

A falta de dos etapas para la meta final, Sainz parte en una posición muy favorable para sumar una estatuilla más del tuareg tras las conseguidas en 2010 y 2018.

Lo hizo con una lección doble en el “Cuarto Vacío” de Arabia Saudí, un extenso desierto de 650.000 kilómetros cuadrados donde se desarrolló la etapa, entre Haradh y Shubaytah, en la que Sainz ganó a Al Attiyah en las dunas, la especialidad del catarí.

Primero fue la lección del piloto, que, bajo presión, llevó el buggy de Mini a fondo, como si de un rally de velocidad se tratase, y luego la del copiloto Lucas Cruz, cuya acertada lectura del “roadbook” (hoja de ruta) dio el golpe de efecto.

Sainz iba siguiendo las huellas de Peterhansel y Al Attiyah, que habían salido antes que él, pero estos se desviaron del rumbo y el madrileño no cayó en el mismo error, encontró la ruta correcta y con ese hábil movimiento dejó el rally muy inclinado a su favor.

Luego la climatología también jugó a su favor, pues la organización optó por cancelar la segunda parte de la etapa por fuertes vientos y una gran cantidad de accidentes ocurridos en un terreno de dunas muy complicado, como también comprobó Sainz al chocar la parte delantera de su buggy en un gran salto.

Por un momento cundió la preocupación, pues esta era la etapa maratón, donde los competidores no disponen de mecánicos y cualquier reparación debe hacerla la propia tripulación. Por ello, era doblemente importante conservar el vehículo y la mecánica.

El doble campeón del Dakar restó importancia al accidente que tuvo en la etapa Fernando Alonso (Toyota), cuyo coche volcó y dio dos vueltas de campana al atravesar una duna cuando solo había transcurrido un kilómetro del tramo cronometrado de la etapa.

El vuelco obligó a Alonso a detenerse durante alrededor de una hora para cambiar algunas piezas y luego reanudar la marcha sin parabrisas, que quitaron a patadas entre él y su copiloto Marc Coma.

Era la peor forma de comenzar una etapa maratón, pero Alonso se lo tomó con filosofía, pues reconoció que arriesgó, ya que su objetivo era ganar una etapa en su debut en el Dakar.

Tras comer algo al llegar al campamento en Shubaytah, un rincón del desierto de Arabia próximo a la frontera con los Emiratos Árebes Unidos, Alonso estuvo reparando su Toyota Hilux junto a Coma hasta bien entrada la noche para poder partir a la undécima etapa.

También fue una jornada difícil para Joan ‘Nani’ Roma (Borgward), que rompió la caja de cambios en mitad de la etapa y sumó otra jornada más de imprevistos en su nuevo coche.

En motos Joan Barreda (Honda) firmó su primera victoria de etapa en este Dakar y la vigésimo cuarta de su carrera, un triunfo que le había resistido en los tres últimos días, donde había finalizado siempre entre los tres primeros.

El de Torreblanca (Castellón) ha ido de menos más en este Dakar tras mejorar de un fuerte golpe en las costillas sufrido en la primera semana y anunció que apretará por llegar a los últimos kilómetros del rally con opciones de ganarlo, de momento lejanas al estar tercero en la general, a 27 minutos del líder Ricky Brabec (Honda).

En quads, el chileno Ignacio Casale cometió el primer error grave en todo el rally y vio reducida su ventaja como líder de la clasificación a 16 minutos sobre el francés Simon Vitse, mientras que en los UTV (buggys ligeros) su compatriota Francisco ‘Chaleco’ López también tuvo un día torcido y ahora está a más de una hora del líder.

Con información de EFE

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